Reconocer los distintos tipos de acné es el primer paso para cuidar mejor la piel, porque no todas las imperfecciones se comportan igual ni necesitan el mismo enfoque. Algunos brotes aparecen como puntos negros, otros como granitos rojos, espinillas con punta blanca o lesiones más profundas y dolorosas.
Entender esas diferencias ayuda a elegir mejor una rutina de autocuidado, tomando las medidas de precaución necesarias y sabiendo cuándo buscar orientación dermatológica. Aquí en Kiehl's te detallamos los tipos de acné que puedes encontrar y cómo tratarlos adecuadamente.




